jueves, 12 de octubre de 2017


Hoy seguimos con la introducción a la filosofía de la ciencia de Karl Popper. Recordamos que hay dos problemas fundamentales: el de la demarcación (entre lo que es científico y lo que no lo es) y el de la inducción (¿están justificadas las inferencias inductivas?). 
   En cuanto al problema de la inducción, vimos que Popper concuerda con David Hume en sostener que no es posible justificar las inferencias inductivas: las supuestas "premisas" de un argumento inductivo  - en general, datos particulares - no pueden demostrar y ni siquiera puede mostrarse que otorguen probabilidad elevada a una hipótesis universal. Sin embargo, según Popper, estas malas noticias para la inducción no son malas noticias para la ciencia, pues según él la ciencia no usa la indución ni para descubrir ni para justificar sus hipótesis y teorías. El método de la ciencia es el método hipotético-deductivo, de propuesta creativa y contrastación crítica de nuestras hipótesis y teorías; y el objetivo de la obtención de datos no es el de demostrar nuestras hipótesis sino el de controlarlas, el de buscar posibles puntos débiles en las mismas, con el objeto de reemplazarlas por otras mejores si es que se se revelan erróneas. Y la ciencia se maneja con las teorías que hasta ahora han sobrevivido a nuestras contrastaciones, a nuestros intentos de encontrarles posibles errores.

En cuanto al primer problema. Vimos que un requisito fundamental que Popper propone para considerar una hipótesis científica (empírica) es que sea falsable (o refutable):

H es científica =====> H es refutable

Lo cual suena raro: ¿significa que toda hipótesis científica debe ser falsa, o refutada? No, en absoluto. Por eso empezamos explicando a muy grandes rasgos qué significa que una hipótesis sea falsable. Básicamente, dijimos que una hipótesis es falsable si corre riesgos de ser refutada. Una hipótesis falsable es por tanto una hipótesis audaz: su contenido de información y precisión es tal que le es imposible acomodarse o ajustarse a cualquier resultado posible (imaginable) de la experimentación. Esto es, pueden pensarse resultados posibles que, de darse realmente, refutarían la hipótesis.
   En cambio, las hipótesis infalsables (irrefutables) son aquellas que van a quedar bien "pase lo que pase": si pasa A, la hipótesis va a salir indemne, pero si pasa no-A, también: la hipótesis es tan flexible que siempre es posible interpretar que ha sido confirmada (o al menos, no refutada) por los elementos de juicio dados. Dimos como ejemplo las predicciones de los adivinos que están formuladas tan vagamente que es casi imposible no encontrarles datos que parezcan confirmarlas. También sugerimos que la hipótesis de los alquimistas era empíricamente irrefutable por la escasa información que aducía.
    Tomemos el primer ejemplo. En 2001 cayeron las Torres gemelas, y algunos tomaron esto como una confirmación de Nostradamus, quien había escrito: "Dos colosos caerán". El comentario de Popper sería: ya que toman esto como una confirmación de la profecía de Nostradamus, cabe preguntar: si no caían las Torres, ¿quedaba entonces refutado Nostradamus o, al menos, en alguna medida desacreditado? Y la respuesta es que no. Porque en principio es muy fácil encontrar dos cosas que puedan (alegóricamente) tomarse como "colosos" que "caen"; y aun si no los encontráramos, podría decirse que no hemos buscado lo suficiente, o que la caída va a ocurrir, pero en algún otro momento (no especificado). Es decir, es prácticamente imposible pensar elementos de juicio o situaciones posibles que, de darse, refutarían la predicción de Nostradamus: es irrefutable (en el sentido en que Popper usa este término). Y esto sucede simplemente porque la forma en que está formulada la predicción es sumamente vaga e indeterminada.
   Veamos que es lo que sucede en casos como éste, según los comentarios de algunos alumnos del curso:

Pase lo que pase, siempre se puede alegar que es verdadera
No es específica
Se puede interpretar de demasiadas maneras
Siempre va quedar bien

Y convinimos en que esta "comodidad" de la hipótesis-profecía, su carácter "escurridizo", el hecho de que está a buen resguardo de cualquier refutación, no era una virtud de la misma, sino un vicio, derivado de la vaguedad con que estaba formulada. Y esto es justamente lo que dice Popper. Para ser científica, una hipótesis no puede limitarse a hacer afirmaciones vagas, imprecisas, cuyo contenido sea esquivo. Las hipótesis de la ciencia, según Popper, deben ser precisas, de alto contenido informativo y por ello refutables: deben exponerse a la refutación posible, de manera que uno debe poder imaginar casos posibles que, si se dieran, mostrarían que la hipótess es falsa (esto es justamente lo que no pasaba en el caso de la profecía de Nostradamus).
    Por ejemplo: si proponemos una hipótesis astronómica que afirma que el período de las estrellas cefeidas es entre 1 y  50 días, estamos en presencia de una hipótesis refutable. ¿Por qué? Porque la hipótesis es arriesgada, en tanto cualquier cefeida que encontremos con un período superior a 50 días refutaría la hipótesis: hay pues casos imaginables que, de darse, la refutarían. Esto quiere decir que la hipótesis no es compatible con cualquier cosa que pudiera llegar a pasar: encontrar una cefeida con período superior a 50 días la derribaría.
   Las hipótesis refutables, como dice Popper, prohíben que sucedan ciertas cosas: le ponen límites al comportamiento de la realidad. Por ejemplo, la hipótesis sobre las estrellas cefeidas prohíbe entre otras cosas que haya cefeidas con período de (digamos) 58 días. Si encontramos una cefeida tal, se infringe la prohibición y la hipótesis se refuta. En el texto de Popper (cap. 1, apartado 6, p. 40) tienen una frase memorable:

No en vano llamamos "leyes" a las leyes de la naturaleza: cuanto más prohíben, más dicen.

En cambio, las hipótesis irrefutables (Nostradamus etc.) no prohíben nada y no ponen ningún límite: pase lo que pase, se comporte el mundo como se comporte, siempre van a quedar bien y será muy fácil encontrarle "confirmaciones": no corren riesgos, son demasiado flexibles, no hay ningún límite infringido el cual quedarían refutadas. Lo que nos dicen sobre el mundo es, pues, muy poco.

   Entonces, ésta es según Popper una condición necesaria para que una hipotesis sea evaluable por la ciencia empírica: que sea refutable, que se arriesgue a ser refutada. La refutabilidad está asociada a la audacia, a la precisión, a la claridad, a un contenido alto de información; y se opone a la vaguedad, la flexiblidad, la imprecisión, a los contenidos exiguos de información.

 Según lo que vimos, pueden darse varias maneras equivalentes e intuitivas de caracterizar la noción de refutabilidad de una hipotesis:

Una hipótesis es refutable si

* Se arriesga a ser refutada
* No es compatible con cualquier resultado posible (imaginable)
* Pone límites a lo que podemos observar o hallar: prohíbe ciertos sucesos.
* Hay resultados posibles (imaginables) que, si se dieran realmente, refutarían la hipótesis.

Vimos dos ejemplos de hipótesis claramente refutables: una de ellas era la segunda (y también la primera) ley de Kepler: 

El radio-vector de un planeta barre áreas iguales en tiempos iguales.

Vimos que, para las órbitas elípticas que postula Kepler, esta hipótesis tiene una consecuencia lógica (una predicción) muy clara respecto del comportamiento que se espera de un planeta: implica por ejemplo que Marte (y cualquier otro planeta) debe ganar rapidez en el perihelio y perder rapidez en el afelio. Por tanto, si Marte mostrara una rapidez constante durante todo su recorrido, o si ganara rapidez en el afelio, esto refutaría la hipótesis kepleriana. Estas, y muchas más, son POSIBILIDADES DE REFUTACIÓN de la hipótesis, es decir, stuaciones posibles tales que, si se dieran realmente, quedaría en evidencia que la hipótesis es falsa, y por ello la refutarían. En otros términos, son situaciones PROHIBIDAS por la hipótesis kepleriana de las áreas. 
En breve paso unas consignas sobre el tema para resolver para el jueves.
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