jueves, 26 de octubre de 2017



 Un resumen de lo visto sobre Popper:


* El método de la ciencia empírica según Popper no es el de la inducción, sino el de la propuesta creativa y contrastación crítica de teorías e hipótesis falsables (es decir, que corren riesgos de ser refutadas). Los científicos, dice Popper, intentan dar con la verdad. Pero son conscientes de que son falibles, y saben que hasta en la teoría que parece más firme pueden aparecer contraejemplos: casos que no cumplan con la misma. Por ello, buscan eventuales errores de las hipótesis - incluso de las que ellos mismos han propuesto -, es decir, buscan contraejemplos a las mismas. Si se encuentran tales contraejemplos, se tambalea la hipótesis y habrá que ir pensando en probar con otra mejor. Las contrastaciones son pues intentos de refutación; la ciencia implica una aproximación crítica a sus teorías ('critical approach'). Por ello se procura examinar aquellas consecuencias o pronósticos de la hipótesis que parecen más improbables y novedosos: es examinando estas consecuencias donde esperaríamos que los experimentos den un resultado que revele un error en la hipótesis.

* Por supuesto, buscar errores sólo tiene sentido si esos errores, de existir, pudieran ser en principio desenmascarados, y esto ocurre sólo con las hipótesis falsables. De ahí el requisito popperiano de falsabilidad: si formulamos hipótesis irrefutables, nuestros errores quedarán para siempre ocultos, sin posiblidad de sacarlos a la luz mediante resultados experimentales (las hipótesis irrefutables, sean verdaderas o falsas, siempre parecen "quedan bien" - se acomodan a cualquier resultado). Es por esto que Popper considera que
sólo las hipótesis falsables pueden pertenecer a la ciencia empírica (éste es su famoso criterio de demarcación)

* Las teorías refutables cuentan con falsadores potenciales, es decir, enunciados básicos que describen contraejemplos posibles a las mismas, situaciones posibles en las que quedaría refutada (situaciones que la teoría “prohibe”: dice que no podrían ocurrir). Si uno de estos falsadores resulta verdadero, la hipótesis, en principio, se refuta.

* Si la hipótesis tiene la buena fortuna de resistir los intentos de refutación a los que la sometimos, queda provisionalmente 'corroborada'. Esto no significa más que hasta ahora no se le ha encontrado ningún caso o resultado que la refute, a pesar de nuestros sinceros intentos de encontarlos o producirlos: ella ha 'mostrado su temple'. Y mientras más novedoso e improbable el pronóstico de que nos servimos para contrastar la hipótesis, mejor corroborada quedará si éste se cumple. Pero esto no la hará probable o segura: la corroboración no es una probabilidad, según Popper (ver más abajo los comentarios sobre la probabilidad). En la medida en que no haya sucumbido ante resultados contrarios, sigue en pie, puede seguir siendo aceptada; pero, en lo posible, debemos someterla a nuevos tests, a nuevas contrastaciones, a nuevos desafíos.


* La actitud de proteger una teoría contra toda refutación (mediante hipótesis ad hoc, por ejemplo, u otras estratagemas) no es digna de un buen científico. Los científicos, dice Popper, no están para mimar y defender sus teorías, sino para someterlas a contrastaciones severas. Inmunizar una teoría contra las refutaciones mediante una estrategia defensiva deliberada delata un dogmatismo que hace imposible aprender de los propios errores. Por supuesto, Popper reconoce que a veces podemos equivocarnos al creer que hemos refutado una teoría y por ello que hay lugar para defender una teoría de un resultado aparentemente adverso, generándose en
tonces un debate crítico entre los científicos sobre la aparente falsación. Pero esto, dice Popper, no debería ser parte de una estrategia general destinada a aislar la teoría del control empírico.

* Según Popper, los intentos de concebir la ciencia como una búsqueda de teorías con una elevada probabilidad no están bien encaminados: la probabilidad varía inversamente con el contenido informativo (y con la precisión y la falsabilidad); mientras más informativa, precisa, falsable es una hipótesis, más audaz es, más se arriesga, más casos posibles hay que la podrían refutar, y por tanto menos chances hay de que sea verdadera, i.e. menos probable es. En la medida en que la ciencia busca teorías más falsables, precisas, informativas - y eso es, según Popper, lo que hace -, busca teorías que a priori tienen una baja probabilidad.

 *  Así, si buscáramos las hipótesis más probables dada la evidencia observacional, deberíamos proponer hipótesis que no vayan mucho más allá de lo que ya sabemos mediante los resultados de la observación. Pero las teorías de la ciencia, sostiene Popper, poseen un inagotable contenido de información que hace que tengan predicciones precisas sobre cómo han de comportarse una multitud de casos posibles, incluso no observados o todavía desconocidos, y por ello trascienden infinitamente cualquier dato observacional. Las hipótesis que son hechas altamente probables por un dato observacional son aquellas cuyo contenido apenas excede el de dicho dato, y por tanto apenas poseen interés científico. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario